Ana Garrido Padilla con el poema "Cada pájaro sabe ..." se alza con el primer premio en el XVI Certamen Nacional de Poesía "Manuel Ordóñez". La entrega del premio se llevará a cabo el próximo sábado 30 de mayo a las 21:30 en el Salón Cajasol.Ana nace en Madrid en 1966. Se titula en Ciencias de la Informacion por la Universidad Complutense de Madrid. Pertenece a la Asociacion Literaria Verbo Azul radicada en Alcorcon, donde ha publicado dos cuadernillos y participado en varias Antologias Poeticas, así como en su revista La hoja azul en blanco.
Esta incluida doblemente en la antologia "Una decada de poesía en la Universidad Popular de Alcorcon " Asimismo colabora también en otras revistas literarias como "Alora, la bien cercada" de Alora (Malaga) y "Pan de Trigo" de La Solana (Ciudad Real).
Como integrante del Aula Itinerante de Poesía de Verbo Azul ha realizado diversos recitales a lo largo y ancho de España.
Entre los premios recibidos hasta el momento, citar los siguientes:
· 1993 y 2002: Primeros Premios en el Certamen de Poesia de la Universidad Popular de Alcorcon.
· 1999, 2003 y 2004: Primeros Premios del Certamen de Poesia de la Asociacion de Mujeres Progresistas de Alcorcon.
· 2001: Primer Premio del Certamen de Poesia Pronta de La Feria del Libro de Alcorcon.
· 2002: Primer Premio del XI Certamen Nacional de Poesia Mistica "Martin Descalzo" (Valdemoro)
En su poesía llama la atención esa degustacion de la realidad de la vida con que Ana, a través de la palabra, lenta pero inexorablemente, nos va descubriendo sabores de la luz, tactos de la noche, colores de la alegría. Tambin sobre su constante busqueda del to referencial, corporalmente cierto, pero tambien sugerentemente incierto, este to que es el yo buscando su absoluta complementacion, su imposible pero irrenunciable totalidad incandescente. Y todo ello impregnado, inundado, de un lirismo que es a la vez intimista y sensual, surrealista y magico, sentido e imaginado; con figuras que duelen o acarician, que gritan o inducen a un silencio intuido en lo mas hondo del ser, en la mas radical soledad presentida. Ante la palabra de Ana Garrido es mejor callar y dejar hablar y sugerir at poema, sentir que el verso se derrama por nuestro espacio interior y nos fructifica con su semilla de frescura, de sensualidad, de erotismo y de belleza.